En una Colombia que vive en retraso casi una década de todo el fenómeno del hip-hop, se hace evidente abrir espacios de discusión con personajes privados, pero de acceso publico. Mas aun, cuando día a día el aporte urbano musical del país pierde nivel. Entre auto-tune, payolas y videoclips hay una panorama nublado para las reales propuestas urbanas con proyección (nada que ya no se sepa), pero en el fondo, quedan estos espacios para discutir (asi sea entre pocos) el objetivo concepto de lo que sucede (y sucederá) en un genero sin responsabilidad.
Pueden sentirse libres de opinar lo que consideren...