Pero ninguna de esas tecnologías tiene tracción suficiente (económicamente hablando) para tirar del carro de una implantación a gran escala.
La domótica lleva siendo una promesa incumplida desde hace décadas, la accesibilidad preocupa poco (y creo que se puede decir sin exagerar que APL es de las empresas que más se preocupan por ella), la gamificación (nosotros estamos usando ahora "ludificación", que suena un poco menos mal :P) es un accesorio y todavía no se entiende del todo su potencial (aunque algunas empresas, como Nike, lo van a reventar basando su estrategia en ella).
Vamos, que mientras no pueda pagar en el starbucks con el teléfono, el NFC no tiene mucho que hacer.