La ofensiva del grupo Clarín iba a ser un ataque furibundo. Como aquél que se resiste a perder privilegios conseguidos tras décadas de negociar con el poder porque siente ser un socio en la construcción del mismo y luego quiere ser el poder real tras el poder formal y muchas veces lo fue. Hasta que llegó el conflicto con la oligarquía por la redistribución del ingreso, producto de la 125 y Clarín tituló Conflicto con el Campo. Quiso condicionar al gobierno como otras veces lo hizo. Pero el gobierno no se dejó torcer el brazo y fiel a sus convicciones avanzó en la profundización de su política redistributiva del ingreso como de otras. Llega el 7D y rige la Ley de Medios, ley de la democracia. Es para todos, aunque el Imperio contraataque.